Descripción
TETRADRACMA DE ALEJANDRO MAGNO. (Reproducción).
Alejandro III , “El Grande”(336-323 a. C).
Moneda: Tetradracma.
Ceca: Incierta.
Material: Zamak
Inscripciones:
Anverso: Cabeza imberbe de Heracles, llevando la piel de león (León de Nemea)
Reverso: Zeus sentado en el trono sosteniendo un águila en la mano derecha y un cetro en la izquierda con la leyenda «Αλεξανδρου» o “Βασιλεος Αλεξανδρου”. Parece que el modelo está tomado de la estatua de Zeus Olímpico esculpida por Fidias en Olimpia.
La plata de Alejandro
El enorme prestigio recubierto por la moneda ateniense indujo Filippo II de Macedonia y por lo tanto su hijo Alejandro III, mejor conocido con el epíteto de Magno, a adoptar para su monetización no el pie de Tesalia sino aquel ático, basándose por lo tanto su acuñación en un dracma del peso de unos 4,2 gramos. No se sabe cuando Alejandro Magno inició la producción de sus tetradracmas, (quizás desde el año de su ascenso al trono en el 336 a. C. o algunos años más tarde); lo que si sabemos con certezza es que fueron acuñados una gran cantidad de ejemplares por casi un siglo después de su muerte, (ocurrida en el 323 a.C.), en las numerosas casas de la moneda de su vasto imperio, qué de los Balcanes se extendió a los territorios de la antigua Persia, a Pakistán, y a Egipto, hasta alcanzar la parte septentrional de la India, representando así la moneda del mundo helenístico hasta la conquista romana e incluso más allá. Innovador desde el punto de vista iconográfico, el tetradracma era caracterizado al anverso por el poderoso retrato de Alejandro el Grande, representado bajo la forma de Heracles y encima el leonté, y al reverso de la figura semidesnuda de Zeus Amón sentado sobre el trono, que sustenta el águila en la mano derecha extendida y el cetro verticalmente en la izquierda. El nombre de la autoridad emisora, ALEXANDROU, además, representó la garantía de fiabilidad de la moneda por los pueblos que la aceptaron en los cambios comerciales. En el campo del reverso luego símbolos y cartas en monograma indicaron la casa de la moneda donde la moneda fue acuñada. El área de difusión de la moneda del macedonio comprendió aquellos mismos territorios que anteriormente fueron teatro de la circulación de la «lechuza» ateniense – más allá de Grecia obviamente, la Asia Menor, Siria y Sicilia – pero no sólo porque los hallazgos arqueológicos también nos demuestran su circulación en los Balcanes septentrionales y el norte de la Galia. Es evidente pues que los tetradracmas de Alejandro Magno, también imitados de manera maciza, desarrollaron una importante función de divisa internacional al menos hasta cuando, al final del IV siglo a.C., la decisión de Egipto de reducir el peso de las monedas causó la retirada de la circulación porque se volvieron demasiado pesadas.
Alejandro acuña grades cantidades de moneda tras hacerse con los inmensos tesoros de Darío en Ecbatana, Susa y Persépolis.
En las monedas de plata de Alejandro se representa, en el anverso, la cabeza imberbe de Alejandro/Heracles portando la piel de león, en referencia a uno de sus doce trabajos: la lucha contra el león de Nemea.
En el reverso aparece Zeus entronizado con un águila sobre la mano derecha y un cetro en la izquierda. Junto a él, se encuentra la leyenda «Αλεξανδρου» o “Βασιλεος Αλεξανδρου”.
Estas dos imágenes aparecen igual en los dracmas que en los tretradracmas.
En el reverso, Zeus siempre aparece sentado mirando hacia la izquierda, lleva un himatión sobre las piernas que no está sujeto por encima de la cintura, en su mano derecha estirada sujeta un águila y con su izquierda se inclina sobre un largo cetro situado detrás de él. A pesar de que se había considerado que seguía el modelo de Zeus Olímpico, esculpido por Fidias para el santuario de Olimpia, aunque hay autores que opinan que su modelo son monedas anteriores sobre todo de la Arcadia.












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